Ni patria ni bandera, ni raza ni condición...
Procuro, eso sí, encontrar las ventajas del lugar en el que vivo en cada momento, e incluso entiendo que alguien ( la mayoría, de hecho ), pueda elegir "Blanco" o "Negro" y defender su color para toda la vida: disfrutar con alegría los triunfos de "los suyos" y abochornarse ante la derrota. Pero ahora lo entiendo del todo:
El cerebro vincula el concepto de pertenencia a una categoría humana con un estado fisiológico concreto, emitiendo señales a las células que controlan los flujos hormonales o los latidos del corazón. Desde hace un tiempo ya se sabe que los niveles de testosterona de las personas que compiten en un deporte varían en función de si ganan o pierden. Sin embargo, también aumenta en el caso de los seguidores de un equipo de fútbol cuando éste gana.
El artículo completo de Eduard Punset en el XLSemanal: ¿Por qué nos dividimos en grupos?













